Un ingeniero aeroespacial que por primera vez observa el mecanismo de cierre de las patas raptoras de la mantis religiosa bajo microscopio electrónico suele llegar a la misma conclusión: hay algo en ese sistema de espinas entrelazadas, cuticle gradientes y resorte latch-mediated que se parece sospechosamente a una decisión de diseño. La evolución lleva 140 millones de años perfeccionando esta anatomía. Este artículo la descompone estructura por estructura.

Los tres tagmas: cabeza, tórax y abdomen
El cuerpo de Mantis religiosa sigue el plan corporal básico de todos los insectos —tres tagmas bien diferenciados— pero con modificaciones tan extremas en cada uno de ellos que el resultado es un organismo difícil de confundir con cualquier otro artrópodo. La identificación de la mantis religiosa descansa precisamente en esas modificaciones: la cabeza triangular giratoria, el protórax desproporcionadamente elongado y las patas raptoras del primer par son tres apomorfías que la hacen inconfundible.
Entender la morfología de M. religiosa requiere conocer primero su posición taxonómica de la mantis religiosa dentro de los insectos: como miembro del superorden Dictyoptera, comparte con cucarachas y termitas algunos caracteres basales —como la producción de ootecas— pero ha modificado de forma radical su plan corporal hacia la especialización predadora.
| Tagma | Componentes principales | Función primaria | Modificación notable en M. religiosa |
|---|---|---|---|
| Cabeza | 2 ojos compuestos, 3 ocelos, 2 antenas, mandíbulas, maxilas, labio | Sensorial + alimentación | Cabeza triangular móvil ~180°; visión estereoscópica única entre insectos |
| Protórax | Pronotum alargado, 1er par de patas (raptoras) | Soporte + movilidad cefálica | El más elongado del orden; actúa como cuello funcional |
| Mesotórax | 2° par de patas, tegminas (alas anteriores) | Locomoción + protección alar | Tegminas coriáceas; portadoras de pigmentación críptica |
| Metatórax | 3er par de patas, alas membranosas, órgano timpánico | Vuelo + audición | Oído ciclópeo impar único en la línea media ventral |
| Abdomen | 10 segmentos, espiráculos, genitalia, cerci, ooteca (♀) | Digestión + reproducción + respiración | 6 esternos visibles (♀) vs 8 (♂); dimorfismo sexual diagnóstico |
La cabeza: el sistema sensorial más sofisticado del orden
La cabeza triangular de M. religiosa es la más móvil de cualquier insecto conocido. La articulación entre la cápsula cefálica y el pronotum del protórax permite una rotación de casi 180 grados en cada sentido, lo que en la práctica equivale a poder mirar directamente hacia atrás sin mover el cuerpo. Esta mobilidad no es un lujo: es una necesidad funcional para un predador que caza por emboscada y necesita rastrear presas en movimiento sin delatar su propia posición con desplazamientos corporales.
Ojos compuestos y visión estereoscópica

Los ojos compuestos de M. religiosa son pseudoesfacelados: las facetas centrales son más grandes que las periféricas, creando una región de mayor resolución —la fóvea— que apunta directamente al frente. Cuando ambas fóveas convergen sobre el mismo punto del espacio, generan un campo de visión binocular frontal de aproximadamente 30-40 grados donde la mantis puede calcular la distancia de la presa mediante disparidad retinal. Las mantis religiosas son los únicos insectos en los que la visión estereoscópica ha sido demostrada experimentalmente de forma definitiva, usando técnicas de anáglifo para crear ilusiones de profundidad en 3D en el laboratorio. Investigadores de la Universidad de Virginia han utilizado este principio para desarrollar sistemas de visión artificial compuesta que procesan la percepción 3D con una eficiencia muy superior a los sistemas de cámara convencionales.
Ocelos, antenas y aparato bucal
Además de los ojos compuestos, la cabeza de M. religiosa lleva tres ocelos simples: fotorreceptores no imagenadores situados en posición dorsal entre los ojos compuestos, más desarrollados en machos. Los ocelos responden a cambios de intensidad lumínica y contribuyen al mantenimiento de la postura de vuelo y al reflejo de estabilización. Las antenas son filiformes en ambos sexos, aunque algo más largas y con la base ligeramente más engrosada en machos; funcionan como quimiorreceptores y mecano-receptores que detectan olores, vibraciones aéreas y, durante el cortejo, las feromonas emitidas por la hembra. El aparato bucal es masticador, del tipo más primitivo entre los insectos neópteros, con mandíbulas fuertes y bien dentadas capaces de atravesar el exoesqueleto de presas grandes.
Las patas raptoras: ingeniería de precisión
Si hay una estructura anatómica que define al orden Mantodea en su conjunto es el primer par de patas transformado en dispositivo de captura. En M. religiosa este sistema alcanza un grado de especialización que combina mecánica de palancas, propiedades de materiales graduadas y almacenamiento de energía elástica en un único órgano del tamaño de un clip de papel.
Estructura de la pata raptora: coxa, trocánter, fémur, tibia y tarso
La pata raptora se articula en la coxa —la pieza más proximal, donde se sitúan las manchas oculares negras diagnósticas de la especie— y continúa con el trocánter, el fémur y la tibia. El fémur es el segmento más musculoso: en su cara ventral lleva una doble hilera de espinas largas y cortas alternadas, de diferente longitud, que funcionan como dientes de una trampa. La tibia, cuando se cierra sobre el fémur, encaja sus propias espinas entre las femarales, bloqueando cualquier intento de escape de la presa. El tarso —de cinco artejos— termina en un par de garras que añaden sujeción mecánica adicional.
Bäumler et al. (2023), en un análisis micro-CT de cinco especies de Mantodea —incluyendo M. religiosa— describieron 15 músculos extrínsecos y 15 músculos intrínsecos en las patas raptoras, incluyendo uno previamente no descrito presente en todas las especies. El hallazgo más llamativo fue que la musculatura es notablemente conservada entre especies con dimorfismo sexual muy diferente: a pesar de que hembras y machos explotan nichos de presas distintos por su diferencia de tamaño, la arquitectura muscular interna es prácticamente idéntica en ambos sexos y entre las cinco especies estudiadas.
Las manchas oculares: morfología y función defensiva
En la cara interna de la coxa de cada pata raptora existe una mancha circular negra con un centro claro —blanco, amarillo o rosado según el individuo— que es un carácter diagnóstico de especie en M. religiosa: ni sus congéneres del género Mantis ni la mayoría de mantis europeas comparten exactamente este patrón. En reposo, las manchas quedan ocultas. Durante el display deimatico, cuando la mantis despliega las patas hacia el frente, las manchas se exhiben simultáneamente con la apertura de las alas traseras, creando una señal visual multicomponente de alto impacto. La forma circular imita la apariencia de un ojo de vertebrado de gran tamaño y puede inducir una reacción de sobresalto en el depredador.
Tórax y alas: vuelo, protección y estridulación
El tórax de M. religiosa está dividido en tres segmentos de morfología muy diferente. El protórax domina visualmente: su pronotum alargado puede superar en longitud al resto del tórax combinado y tiene bordes ligeramente lobulados que mejoran el camuflaje al romper la silueta del insecto. El mesotórax y el metatórax son comparativamente compactos y llevan los cuatro inserciones alares y el cuarto y quinto pares de patas deambuladoras.
Tegminas y alas posteriores
Las tegminas —alas anteriores— son estrechas, ligeramente coriáceas y de coloración que generalmente imita la textura de una hoja o tallo: verdes con venación visible en individuos verdes, o pardas con venación más discreta en el morfo pardo. Su función principal no es el vuelo sino la protección de las alas posteriores membranosas, dobladas en abanico ventral bajo ellas en reposo. Las alas posteriores son grandes, transparentes con una zona basal de color que varía entre el verde y el rosa pálido, y llevan en sus nervaduras longitudinales las estructuras estridulatorias: pequeñas proyecciones dentadas que friccionan con los dentículos abdominales durante el display defensivo para producir sonido.

El oído ciclópeo del metatórax
Quizás la estructura más sorprendente del tórax de M. religiosa sea invisible a primera vista: un órgano timpánico único, impar, situado en la línea media ventral del metatórax entre las inserciones de las patas traseras. Este oído “ciclópeo” —así llamado porque es uno solo en lugar del par lateral típico de los insectos que oyen— es sensible principalmente a ultrasonidos de alta frecuencia, exactamente el rango de la ecolocalización de los murciélagos que predan sobre mantis adultas durante sus vuelos nocturnos. Cuando la mantis detecta una señal ultrasónica intensa, ejecuta una maniobra evasiva de vuelo en picado. La posición medial del oído también implica que es igualmente sensible desde ambos lados, sin aportarle información direccional, lo que lo hace óptimo para detectar la presencia del depredador pero no para localizarlo.
El abdomen: digestión, respiración y reproducción
El abdomen de M. religiosa consta de diez segmentos visibles, aunque algunos posteriores están fusionados o modificados en relación con la genitalia. Es la parte del cuerpo con mayor diferencia morfológica entre sexos: en hembras adultas listas para poner huevos puede llegar a representar más del 60% del peso total del insecto, distendido por las gónadas cargadas de huevos en desarrollo. Cada segmento abdominal lleva un par de espiráculos laterales —las aperturas al sistema traqueal que permiten el intercambio gaseoso— y el conjunto del abdomen realiza movimientos de bombeo rítmico que asisten la ventilación.
Cerci y producción de la ooteca
El abdomen termina en un par de cerci —apéndices sensoriales segmentados, homólogos a los de cucarachas— que en las hembras de M. religiosa tienen una función adicional: durante la oviposición, actúan como moldes activos que dan forma a la espuma proteínica que se endurece en ooteca. La hembra bate la secreción de sus glándulas accesorias con los cerci mientras deposita los huevos en hileras ordenadas, creando una estructura interna de celdillas separadas por láminas proteínicas. La ooteca de M. religiosa es distinguible de la de otras mantis mediterráneas por su silueta alargada y ligeramente convexa, con una cresta dorsal y extremos redondeados.
Dimorfismo sexual: hembra versus macho
El dimorfismo sexual en M. religiosa va más allá del tamaño: afecta a la morfología de las patas, al comportamiento de vuelo, a la ecología de caza y, en última instancia, al nicho funcional que ocupa cada sexo en el ecosistema. Las características generales de la mantis religiosa incluyen este dimorfismo como uno de sus rasgos más diagnósticos.
| Carácter morfológico | Hembra | Macho |
|---|---|---|
| Longitud corporal | 7–9 cm | 6–7 cm |
| Peso adulto | 1,5–3 g (hasta 4 g con huevos) | 0,8–1,5 g |
| Esternos abdominales | 6 visibles | 8 visibles |
| Antenas | Filiformes, más cortas | Filiformes, más largas; base engrosada |
| Abdomen | Ancho, muy extensible; lleva ooteca | Estrecho, más cilíndrico |
| Vuelo | Muy limitado en adultas maduras | Activo; principalmente nocturno |
| Ocelos | Menos prominentes | Más desarrollados |
| Patas raptoras | Más largas y robustas (mayor SSD) | Proporcionalmente más delgadas |
| Coloración dominante | Verde uniforme o parda | Variable; verde/pardo, a veces mixto |
La consecuencia funcional más importante del dimorfismo sexual en M. religiosa es la separación del nicho de presas: las hembras, mucho más grandes y con patas raptoras más robustas, pueden capturar presas de mayor tamaño —incluyendo vertebrados pequeños— que los machos. Esta separación reduce la competencia intraespecífica por el alimento, un beneficio adicional al obvio rol reproductivo del dimorfismo.
❓ Preguntas frecuentes sobre la anatomía de la mantis religiosa
📚 Referencias bibliográficas
- Bäumler, F., Gorb, S. N., & Büsse, S. (2023). Extrinsic and intrinsic musculature of the raptorial forelegs in Mantodea (Insecta) in the light of functionality and sexual dimorphism. Journal of Morphology, 284(6), e21590. DOI: 10.1002/jmor.21590
- Krings, W., et al. (2025). Morphology and material composition of raptorial foreleg cuticles in praying mantises Gongylus gongylodes and Sphodromantis lineola. Scientific Reports, 15, e06427. DOI: 10.1038/s41598-025-06427-6
- Rosner, R., von Hadeln, J., Salden, T., & Homberg, U. (2020). Binocular responsiveness of projection neurons of the praying mantis optic lobe in the frontal visual field. Journal of Comparative Physiology A, 206, 509–519. DOI: 10.1007/s00359-020-01405-x
- University of Virginia School of Engineering (2024). It’s got praying mantis eyes. UVA Engineering News. URL: engineering.virginia.edu/mantis-eyes
- GBIF Secretariat (2024). Mantis religiosa (Linne, 1758). GBIF Backbone Taxonomy. Checklist dataset. URL: gbif.org/species/6258028
- Battiston, R. (2016). Mantis religiosa. The IUCN Red List of Threatened Species 2016: e.T44793247A44798476. URL: iucnredlist.org/species/44793247/44798476
- LOXTON, R. & NICHOLLS, I.. (2008). The functional morphology of the praying mantis forelimb (Dictyoptera: Mantodea). Zoological Journal of the Linnean Society, 66. 185 – 203. DOI: 10.1111/j.1096-3642.1979.tb01908.x
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